Hay tantos tratamientos como tipo de pieles, por supuesto que el primer paso es saber si la piel es grasa, seca, mixta… cada una de las cuales tienen unas necesidades distintas. Pero como aseguran los expertos, cada piel necesita su 'traje a medida'".

Lo ideal es actuar sobre las necesidades específicas sumando productos a los cuatro básicos (limpiador, hidratante, antioxidante y fotoprotector):

Un tónico –para eliminar las células muertas, regular el pH y favorecer la absorción del resto de productos–, un contorno de ojos, un sérum, una crema de noche nutritiva o antiarrugas, un exfoliante, un antimanchas... “Todo depende del tipo de piel, la edad, el grado de fotoenvejecimiento...”.

Estas son las reglas o pasos que debes seguir e incorporar a tu rutina diaria:

  1. Limpieza El cuidado de la piel siempre comienza por una buena limpieza. Si tienes la piel sensible, recomendamos la utilización de desmaquillantes fisiológicos, con el fin de no alterar el equilibrio de tu piel. Evita también utilizar jabones no específicos para la cara, que pueden ser agresivos y dejar tu piel seca e irritada. Si tu piel es seca, evita lavarte más de una vez al día.
  2. Presta atención a las zonas más sensibles Las partes del rostro como labios, ojos, etc, que contienen una piel fina y más frágil, son propensos a padecer problemas de deshidratación, hinchazón, arrugas, entre otros. Con un buen tratamiento específico, generalmente con productos a base de vitaminas y activadores de la circulación, conseguiremos contrarrestar esta problemática tan común.
  3. Exfoliación La exfoliación suave elimina la suciedad y las células muertas de la piel, evitando que los poros se obstruyan y que tu piel tenga un aspecto luminoso y sano. Por lo general, La piel seca se aconseja una exfoliación semanal. Las pieles sensibles cada diez días y probando antes en una pequeña zona del rostro poco visible, por ejemplo, tras las orejas y las pieles grasas sin acné pueden exfoliar una o dos veces por semana. El mejor momento para la exfoliación es a la mañana.
  4. Contorno de ojos. A fin de evitar o suavizar ojeras, bolsas y arrugas, y sabiendo que este tipo de piel es 10 veces más fina que la del resto del rostro, recomendamos utilizar un buen contorno de ojos, en pequeñas aplicaciones, alrededor de la órbita ocular.
  5. Hidratación Esencial en nuestra rutina. La dermis está compuesta por un 70% de agua y la epidermis por un 15%.  Elige un crema hidratante acorde con la piel de tu rostro, aplicando una cantidad del tamaño de una moneda sobre la cara. Protegerás la piel de factores externos, manteniéndola joven, luminosa y radiante. Si te lavas la cara antes de dormir, usa una crema hidratante más intensa para ayudar a que tu piel se renueve durante la noche.
  6. Protección contra el sol Independientemente de la época del año, incorpora productos en tu rutina con filtro solar. El sol es la primera causa del envejecimiento cutáneo.

Recomendaciones generales:

  • No te acuestes sin desmaquillarte.
  • No utilices dos veces la misma toalla sin haberla lavado.
  • No te laves la cara con demasiada frecuencia. Si lo haces, eliminarás por completo la capa natural de grasa protectora, estimulando la producción de sebo más de la cuenta.
  • Si tienes la piel sensible, prueba siempre los productos nuevos en una zona segura antes de usarlos en todo el rostro. Aplícate una pequeña cantidad del producto en el dorso de la mano, por ejemplo, y espera diez minutos para ver si la piel se enrojece o se irrita.

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